domingo, 1 de agosto de 2010

Chabuca Granda con Joaquín Soler Serrano


En esta larga entrevista se puede apreciar en su magnitud la figura artística de esta artista indispensable de la canción popular de América latina.

lunes, 5 de julio de 2010

Nueva versión de "Construcción"



"Construcción" es uno de los grandes himnos compuestos por el siempre vigente Chico Buarque en la década del sesenta. Acá Chico nos asombra con un nuevo arreglo, mucho más actual, de esta obra de arte de la música popular de Brasil.



Construcción

Letra y música: Chico Buarque
Traducción: Daniel Viglietti

Amó aquella vez como si fuese última
Besó a su mujer como si fuese última
Y a cada hijo suyo cual si fuese el único
Y atravesó la calle con su paso tímido
Subió a la construcción como si fuese máquina
Alzó en el balcón cuatro paredes sólidas
Ladrillo con ladrillo en un diseño mágico
Sus ojos embotados de cemento y lágrimas

Sentóse a descansar como si fuese sábado
Comió su pan con queso cual si fuese un príncipe
Bebió y sollozó como si fuese un náufrago
Danzó y se rió como si oyese música
Y tropezó en el cielo con su paso alcohólico
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro
Y terminó en el suelo como un bulto fláccido
Y agonizó en el medio del paseo público
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito

Amó aquella vez como si fuese el último
Besó a su mujer como si fuese única
Y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo
Y atravesó la calle con su paso alcohólico
Subió a la construcción como si fuese sólida
Alzó en el balcón cuatro paredes mágicas
Ladrillo con ladrillo en un diseño lógico
Sus ojos embotados de cemento y tránsito

Sentose a descansar como si fuese un príncipe
Comió su pan con queso cual si fuese el máximo
Bebió y sollozó como si fuese máquina
Danzó y se rió como si fuese el próximo
Y tropezó en el cielo cual si oyese música
Y flotó por el aire cual si fuese sábado
Y terminó en el suelo como un bulto tímido
Agonizó en el medio del paseo náufrago

Murió a contramano entorpeciendo el público

Amó aquella vez como si fuese máquina
Besó a su mujer como si fuese lógico
Alzó en el balcón cuatro paredes flácidas
Sentose a descansar como si fuese un pájaro
Y flotó en el aire cual si fuese un príncipe
Y terminó en el suelo como un bulto alcohólico
Murió a contramano entorpeciendo el sábado

Por ese pan de comer y el suelo para dormir
Registro para nacer, permiso para reir
Por dejarme respirar y por dejarme existir
Dios le pague

Por esa capa de grasa que tenemos que beber
Por ese humo desgracia que tenemos que toser
Por los andamios de gente para subir y caer
Dios le pague

Por esas vidas que un día nos van a escupir
y por las moscas y besos que nos vendran a cubrir
y por la calma postrera que al fin nos va a redimir
Dios le pague

sábado, 3 de julio de 2010

Eva Ayllon


Una de las grandes voces del Perú de todos los tiempos, acá haciendo un clásico como "Toro mata". Presten atención a los arreglos y a lo que suena la orquesta.

martes, 15 de junio de 2010

Raúl Garello, más fuerte que nunca...


Raúl Garello comparte con Astor Piazzolla la virtud de musicalizar como ningún otro músico de tango el Buenos Aires de nuestros días, con la diferencia de que las imágenes que proyecta la música del bandoneonista oriundo de Chacabuco son más actuales. Desde que lo descubrí en los fenomenales arreglos que hacía para Roberto Goyeneche siempre su música me describió la ciudad con un colorido muy especial.

Las razones habrá que buscarlas en lo generacional: Garello es posterior a los popes, un poco más joven pero mamó de ellos, los conoció, los trató. Cuando Aníbal Troilo estaba ya acostumbrado a la gloria, a mediados de la década del sesenta y Astor consumaba la parte de su obra que me sigue pareciendo central (de toda su obra, lo que va de mediados de los sesenta a mediados de los setenta es sustancial) Garello debutaba como arreglador de la orquesta del gordo nada menos que trabajando sobre "Los mareados", tal como se lo pidió Pichuco en la cocina de su casa.

Lo importante es que este bandoneonista pareciera que se especializa en estar siempre tuteándose con la vanguardia pero sin caer en la tentación elitista. Fue diseñando un sonido propio, una expresión original que lo distingue y hace que hasta se lo adivine cuando se agarra un tema suyo empezado en una radio, privilegio que no tienen muchos músicos.

Fue el director y arreglador con el que el polaco más grabó, ya sea en su carácter de director de la Orquesta Típica Porteña o dirigiendo su propia agrupación. Tiene también en su haber la dirección de la Orquesta del Tango de Buenos Aires junto al maestro Carlos García por la que pasaron dos jóvenes cantantes de altísimo nivel que fatalmente fallecieron muy temprano: Hernán Salinas y el oriental Gustavo Noccetti.

En "Tiempo Fuerte" su último trabajo, Garello viene a ratificar que sigue ocupando un lugar irreemplazable en la música de Buenos Aires y pintándola con lujos de detalle en este nuevo siglo. Musicaliza letras muy actuales como "Paco a paco", de José Tcherkaski y sigue prestándole especial atención a nuevos poetas como Raimundo Rosales.

sábado, 12 de junio de 2010

Rachelle Ferrell


Esta actuación de Rachell Ferrell es de comienzos de los noventa cuando grabó su primer disco "First instrumen". Aquí compone una versión electrizante de "Las hojas muertas", con una forma de scateo muy original y un sonido gutural muy dunga dunga.

Por si fuera poco el inplvidable Michel Petrucciani se manda un solo económico y bello, entre otras cosas por eso, por su sencillez.

domingo, 30 de mayo de 2010

El Trabuco Venezolano


El Trabuco venezolano fue una big band de música tropical creada y dirigida por el baterista y percusionista venezolano Alberto Naranjo en 1977. Esta versión de "Bilongo" sirve para apreciar en todo su esplendor el sonido colosal del Trabuco, con un sonero de la ostia como Joey Ruíz y particularísimos arreglos en la línea de vientos, que se salen de los caminos típicos.
Para los amantes del sonido "gordo" esto es un plato irresistible.

domingo, 23 de mayo de 2010

Un buen sonero y una canción con historia


"El que se fue" la compuso Tito Rodríguez y algunas malas lenguas afirman que se habría inspirado en su archienemigo Tito Puente, quién se retiró de la orquesta de José Curbelo, que ambos integraban siendo muy jóvenes, y luego quiso regresar. Independientemente de si es verdad o no esta historia (son muy usuales este tipo de chusmeríos en el terreno de la música tropical) lo importante es que es una de las mejores obras que compusiera este insigne cantante borícua.

La versión que aquí se escucha es del sonero Ray de la Paz, uno de mis preferidos, y la hace junto a la orquesta Tito Puente dirigida por el timbalero José Madera (hijo de "Pin", saxofonista de la legendaria big band Machito and his Afro Cubans)