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lunes, 22 de febrero de 2010
Cheo Feliciano "25 Años de Sentimiento"
En mayo de 1984 Cheo Feliciano hizo “25 años de sentimiento”, un espectáculo para celebrar sus 25 años con la música. Ese recital, editado en LP y creo que nunca en CD aún – salvo en digitalizaciones del vinilo – es uno de mis platos preferidos en el terreno de la música tropical.
En esas noches Cheo repasó sus éxitos cantando y soneando de maravillas con el acompañamiento de una orquesta fabulosa, dirigida y arreglada por el tresero boricua Luis García.
Se destaca Luis Quevedo en el piano, prolijo, casi burocrático diría algún iniciado que sólo disfruta los fuegos de artificio y no logra saborear a un pianista que se dedica a tocar sólo las notas requeridas. Quevedo aparece en estas noches como “un pianista de orquesta” (digo esto haciendo un parangón mañero con “los cantores de orquesta” en terreo del tango, como Alberto Marino) apoyado en un sumamente inquieto José Gazmey que en el bajo se da el lujo de sostener a la Orquesta Sentimiento 25 y le sobra tiempo y sabor para improvisar y mandarse una octavas memorables.
Luis García eligió una coloratura no muy usual en la formación de vientos: Una soberana fila de trombones edulcorada por una flauta y un fluegelhorn.
Acá podrán ver el video de un mosaico donde recuerda algunas pachangas memorables de sus tiempos con Joe Cuba y podrán apreciar en todo su esplendor la grandiosidad de la orquesta que García reclutó especialmente para estas funciones
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martes, 17 de febrero de 2009
Adios a Joe Cuba

Y se murió el gran Joe Cuba, el creador de un Sexteto insuperable, el gestor de un “sonido” único, el líder de un combo que a través de los años se distinguió por su afiatamiento y su sonido compacto.
¿Será el vibráfono de Tomasito lo que lo distinguió?
¿Será el vibráfono de Tomasito lo que lo distinguió?
¿Serán las voces de Cheo Feliciano y Jimmy Sabater?
¿Será el piano de Nick Jiménez o el de Alfredito Rodríguez, que supo teclear ahí un par de años? ¿Serán sus congas haciendo marcar el paso como se debe?
¿Qué será lo que singularizó a este grupo?
¿Y qué méritos tuvo Gilberto Calderón para reclutar tanto talento a lo largo de varias décadas? Seguro que muchos. Se me hace que fue de esos líderes con un olfato lo suficientemente sutil como para percibir antes que muchos que tal o cuál sonero o instrumentista tiene valores que lo realzan, que lo elevan sobre el resto. Un caso como Art Blakey, a quien se le atribuye una calidad extraordinaria para reclutar lo mejor de la escena jazzera durante varias décadas para sus Messengers.
Calderón supo tener sino a los mejores, a los más bravos, y eso vale.
Pero lo que más vale es la audacia para inventar un sonido en tiempos en que las grandes orquestas comenzaban a tener problemas de financiamiento. La crisis de finales de los cincuenta lo encontró a Calderón en el momento justo y el pibe que le recomendó Tito Rodríguez (Cheo Feliciano) junto a la irrupción sensual del vibráfono como sostén sonoro distintivo transformaron su agrupación en uno de las referencias insoslayables de la década de sesenta.
Un bolero cantado por Cheo y con el vibráfono ahí, bien al frente, confiere un clima de suntuosidad que se me figura inexorable para la tardecita de un sábado, cuando el sol comienza a bostezar. La previa de la noche sabatina con un disco de Joe Cuba o uno de Chico Buarque es siempre mejor…
No casualmente aquél disco esencial que marcó el regreso de sonero de la intoxicación tuvo formato instrumental a la Joe Cuba. No es casual.
También tuvo su impronta el gran Jimmy Sabater, que lo acompañó por más tiempo con su timbal y su vozarrón único. Jimmy cantaba las letras en inglés en tiempos en que estaba Cheo, pero luego arremetió también con las obras en español.
The Joe Cuba Sextet es de lo que más escucho, y junto a los discos de Charlie Palmieri constituye una de las marcas sonoras de una época.
Cuando un solista o agrupación se confunde con un tiempo histórico, seguro que estamos ante un elegido de los dioses, que ahora estarán en un rumbón exagerado y morboso, al ritmo de los parches del gran Joe Cuba.
Que así sea.
¿Y qué méritos tuvo Gilberto Calderón para reclutar tanto talento a lo largo de varias décadas? Seguro que muchos. Se me hace que fue de esos líderes con un olfato lo suficientemente sutil como para percibir antes que muchos que tal o cuál sonero o instrumentista tiene valores que lo realzan, que lo elevan sobre el resto. Un caso como Art Blakey, a quien se le atribuye una calidad extraordinaria para reclutar lo mejor de la escena jazzera durante varias décadas para sus Messengers.
Calderón supo tener sino a los mejores, a los más bravos, y eso vale.
Pero lo que más vale es la audacia para inventar un sonido en tiempos en que las grandes orquestas comenzaban a tener problemas de financiamiento. La crisis de finales de los cincuenta lo encontró a Calderón en el momento justo y el pibe que le recomendó Tito Rodríguez (Cheo Feliciano) junto a la irrupción sensual del vibráfono como sostén sonoro distintivo transformaron su agrupación en uno de las referencias insoslayables de la década de sesenta.
Un bolero cantado por Cheo y con el vibráfono ahí, bien al frente, confiere un clima de suntuosidad que se me figura inexorable para la tardecita de un sábado, cuando el sol comienza a bostezar. La previa de la noche sabatina con un disco de Joe Cuba o uno de Chico Buarque es siempre mejor…
No casualmente aquél disco esencial que marcó el regreso de sonero de la intoxicación tuvo formato instrumental a la Joe Cuba. No es casual.
También tuvo su impronta el gran Jimmy Sabater, que lo acompañó por más tiempo con su timbal y su vozarrón único. Jimmy cantaba las letras en inglés en tiempos en que estaba Cheo, pero luego arremetió también con las obras en español.
The Joe Cuba Sextet es de lo que más escucho, y junto a los discos de Charlie Palmieri constituye una de las marcas sonoras de una época.
Cuando un solista o agrupación se confunde con un tiempo histórico, seguro que estamos ante un elegido de los dioses, que ahora estarán en un rumbón exagerado y morboso, al ritmo de los parches del gran Joe Cuba.
Que así sea.
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viernes, 14 de noviembre de 2008
Carta a Tite Curet Alonso
Allá por el año 2002 le escribí una carta al insigne compositor puertorriqueño Tite Curet Alonso, en una fecha cercana a su cumpleaños. La encontré revolviento "mis documentos" y pensé que está bueno publicarla y compartirla con todos los visitantes del blog. Si alguien no lo conoce, le digo que es junto a Rubén Blades, le compositor más importante de la música tropical de los últimos 50 años.-------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola Don Tite: Hace tiempo que andaba con ganas de escribirle, lo intenté algunas veces pero no me salía nada convincente, pero ahora como se viene su cumpleaños me pongo a redactar y, salga lo que salga, voy al Correo y se lo envío.
Mandarle un carta a Curet Alonso, que se ganó la vida en un Correo ¡Qué coincidencia!
¿Porqué tuvo que trabajar en el Correo, Don Tite, no le alcanzaba con los Derechos de Autor? Siempre me lo he preguntado.Usted no sabe nada mí, Don Tite. Soy argentino y amo la música afroantillana. A usted lo descubrí por Cheo. El primer tema suyo que le escuché fue SALSALUDANDO. Usted sabe como es Cheo, cuando un disco suyo entra en una casa, no sólo no se va más sino que al poco tiempo tiene cría. Bueno, eso pasó en la mía. Pero luego fui cayendo en la cuenta de otras obras suyas: Las que hizo para La Lupe, para Lavoe, para Marvin Santiago, Maelo, Tito Rodríguez, etc,etc. Le cuento que trabajo en Radio y le hablo mi audiencia de su obra y de su importancia. Lo sitúo a la altura de Rafael Hernández, Pedro Flores o Bobby Cappó y si me deja, un poquito más arriba...Porque si tengo que buscar un autor que me enseñe de la vida, del trabajo, la historia y los amores, lo elijo a usted, sin dudas. Y no piense que exagero o que le estoy "chupando las medias", como decimos en mi tierra, en absoluto, fíjese: Cuando uno ve imágenes escuchando una canción, señal que es muy buena. Eso me sucedió la primera vez que escuché JUAN ALBAÑIL, veía al albañil con su hijo caminando por el centro de cualquier ciudad latinoamericana (Porque sabrá usted, Don Tite, que la injusticia estaba ya globalizada antes de que aparecieran Fukuyama y toda su corte de mercenarios pagados para estrellar aviones en las torres donde vive esa pobre vieja que es la historia). Emparentaba ese tema con CONSTRUCCION de Chico Buarque y CAMINITO DE LA OBRA de Joan Manuel Serrat.
Cierta vez, leyendo al antropologo cubano Fernando Ortíz, me enteré de las discuciones entre los investigadores sobre el famoso Areito de Anacaona. Que si existió ese Areito y si, asimismo, existió la mismísima Anacaona y demás cuestiones. El hecho que ahí me dije: "¡Oh! Mira de dónde viene el asunto y cuánto a estudiado el Tite".Y bueno Don Tite, pensaba comentarle por lo menos 15 canciones suyas pero en un rapto de lucidez me dí cuenta que no le hará mucha gracia, o que será "llover sobre mojado"He leído por ahí que por problemas legales no difunden sus canciones en Puerto Rico ¿Es cierto? Me cuesta creerlo. Es como si aquí no se difundieran las obras de Discépolo o Yupanqui.¿Sabe? Como el NO lo tengo -como con las mujeres- me arriesgo a formularle una pregunta, Don Tite: ¿Cómo hizo para hacer funcionar su cerebro a la manera femenina? Me refiero a los boleros que escribió para La Lupe, aunque LA TIRANA lo había escrito antes para un tal Ledesma y luego lo moificó para la Yiyiyi ¿No?. Pero vuelvo a la pregunta, pues usted sabe mejor que yo que la cabeza del hombre funciona distinto que la de la mujer. Le digo esto ya que escuchando esas letras me asombra la "femeneidad" que poseen. Si pudiera decirme algo, agradecido. Perdone que sea pesado, Don Tite, pero una vez que obtuve su dirección permítame el gustazo de escribirle, usted sabe: Uno escribe con pasión y amor. Cuando lo escrito es una carta, la certeza de que sea leída es poca, en teoría sólo una persona le leerá o botará a la basura. En cambio una nota periodística...(En rigor, cuántas notas periodísticas van a parar a la basura. Más que las cartas)Pero bueno, vuelvo a ponerme pegajozo. Hay un tema suyo que me conmueve cada vez que lo escucho: ESTAMPA MARINA ¿Sabe que lo veo sentado en la playa, mirando a los pescadores? ¿Sabe que lo veo llegando a su casa apurado, como en esos momentos donde entrega la vida misma por el "Water" -como dicen en España- tomar una pluma y escribir "de un saque" esa obra de arte? Otra pregunta, don Tite ¿Usted no le ha sugerido soneos a Cheo? O mejor dicho: Este soneo que está en ESTAMPA MARINA:
"CECILIO MIRA DIJO QUE NO IBA
ESE HOMBRE SABÍA PORQUÉ"
Más allá que esas dos estrofitas resumen de manera brillante la experiencia del "baqueano"; más allá de cómo la poesía puede en pocas palabras ser más contundente que un ensayo, se lo pregunto por el "Mira" que está entre "Cecilio" y "Dijo". Porque ese MIRA rompe la métrica ¿Me explico? Pero cada vez que lo oigo pienso que Usted escribió:CECILIO DIJO QUE NO IBA / ESE HOMBRE SABIA POR QUE... Pero luego Cheo, al cantarlo notó que no entraba, como que le faltaba algo y entonces introdujo ese "MIRA". Esto viene a cuento porque una de las características de Cheo es introducir palabras que le ayanan el tempo del soneo, como cuando en FELICITACIONES canta:
"
FELICITACIONES PARA MI QUE YA ENCONTRE
AY MIRA MAMA LEJOS DE TI, MI FELICIDAD"
Ese "AY MIRA MAMA" lo introdujo él ¿NO?
Bueno Don Tite, basta de elucubraciones. Ya parezo esos que cuando se conoció EL RATON decían que era un mensaje subliminal contra el imperialismo y los otros que interpretaban el HECHALE SEMILLA A LA MARACA PA' QUE SUENE" como una apología de la droga. Quédese tranquilo que ya emprendo la retirada. Si al leer estos útlimos párrafos se preguntó porqué no interrogo al propio Cheo sobre estos asuntos, le respondo que entre él y yo (o entre él y el mundo) hay una cortina de hierro: Cocó. Siempre me responde ella: "Cheo dice que gracias" "Cheo dice que estuviste muy chévere", etc, etc. He llegado al final, Don Tite. Toda esta perorata es para decirle que lo admiro, que he aprendido mucho de la vida con usted y que le agradezco a Dios, Marx, Alá, la naturaleza o quién sea, que la tierra haya parido una figura como usted.Esta carta se la mando un par de días antes para asegurarme que el martes, cuando apague sus 76 velitas, le haya llegado.Con todo el cariño y respeto.
Gerardo Fernández
Buenos Aires
Argentina
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Aquí podrán escuchar "Estampa Marina" por Cheo Feliciano, del álbum "Estampas" Presten mucha atención a los soneos, al arreglo de trombones, al puente que musicaliza dramáticamente imagen de los remos golpeando contra la costa. Por supuesto que la dirección musical de este disco fue de Papo Lucca...
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