sábado, 3 de julio de 2010

Eva Ayllon


Una de las grandes voces del Perú de todos los tiempos, acá haciendo un clásico como "Toro mata". Presten atención a los arreglos y a lo que suena la orquesta.

martes, 15 de junio de 2010

Raúl Garello, más fuerte que nunca...


Raúl Garello comparte con Astor Piazzolla la virtud de musicalizar como ningún otro músico de tango el Buenos Aires de nuestros días, con la diferencia de que las imágenes que proyecta la música del bandoneonista oriundo de Chacabuco son más actuales. Desde que lo descubrí en los fenomenales arreglos que hacía para Roberto Goyeneche siempre su música me describió la ciudad con un colorido muy especial.

Las razones habrá que buscarlas en lo generacional: Garello es posterior a los popes, un poco más joven pero mamó de ellos, los conoció, los trató. Cuando Aníbal Troilo estaba ya acostumbrado a la gloria, a mediados de la década del sesenta y Astor consumaba la parte de su obra que me sigue pareciendo central (de toda su obra, lo que va de mediados de los sesenta a mediados de los setenta es sustancial) Garello debutaba como arreglador de la orquesta del gordo nada menos que trabajando sobre "Los mareados", tal como se lo pidió Pichuco en la cocina de su casa.

Lo importante es que este bandoneonista pareciera que se especializa en estar siempre tuteándose con la vanguardia pero sin caer en la tentación elitista. Fue diseñando un sonido propio, una expresión original que lo distingue y hace que hasta se lo adivine cuando se agarra un tema suyo empezado en una radio, privilegio que no tienen muchos músicos.

Fue el director y arreglador con el que el polaco más grabó, ya sea en su carácter de director de la Orquesta Típica Porteña o dirigiendo su propia agrupación. Tiene también en su haber la dirección de la Orquesta del Tango de Buenos Aires junto al maestro Carlos García por la que pasaron dos jóvenes cantantes de altísimo nivel que fatalmente fallecieron muy temprano: Hernán Salinas y el oriental Gustavo Noccetti.

En "Tiempo Fuerte" su último trabajo, Garello viene a ratificar que sigue ocupando un lugar irreemplazable en la música de Buenos Aires y pintándola con lujos de detalle en este nuevo siglo. Musicaliza letras muy actuales como "Paco a paco", de José Tcherkaski y sigue prestándole especial atención a nuevos poetas como Raimundo Rosales.

sábado, 12 de junio de 2010

Rachelle Ferrell


Esta actuación de Rachell Ferrell es de comienzos de los noventa cuando grabó su primer disco "First instrumen". Aquí compone una versión electrizante de "Las hojas muertas", con una forma de scateo muy original y un sonido gutural muy dunga dunga.

Por si fuera poco el inplvidable Michel Petrucciani se manda un solo económico y bello, entre otras cosas por eso, por su sencillez.

domingo, 30 de mayo de 2010

El Trabuco Venezolano


El Trabuco venezolano fue una big band de música tropical creada y dirigida por el baterista y percusionista venezolano Alberto Naranjo en 1977. Esta versión de "Bilongo" sirve para apreciar en todo su esplendor el sonido colosal del Trabuco, con un sonero de la ostia como Joey Ruíz y particularísimos arreglos en la línea de vientos, que se salen de los caminos típicos.
Para los amantes del sonido "gordo" esto es un plato irresistible.

domingo, 23 de mayo de 2010

Un buen sonero y una canción con historia


"El que se fue" la compuso Tito Rodríguez y algunas malas lenguas afirman que se habría inspirado en su archienemigo Tito Puente, quién se retiró de la orquesta de José Curbelo, que ambos integraban siendo muy jóvenes, y luego quiso regresar. Independientemente de si es verdad o no esta historia (son muy usuales este tipo de chusmeríos en el terreno de la música tropical) lo importante es que es una de las mejores obras que compusiera este insigne cantante borícua.

La versión que aquí se escucha es del sonero Ray de la Paz, uno de mis preferidos, y la hace junto a la orquesta Tito Puente dirigida por el timbalero José Madera (hijo de "Pin", saxofonista de la legendaria big band Machito and his Afro Cubans)

domingo, 4 de abril de 2010

La música como celebración y divertimento




Algo que siempre me llamó la atención de las juntadas de Ella Fitzgerald con las orquestas de Duke Ellington y Count Basie es cómo se divierten, cómo juegan y gozan en contraposición con ciertas poses de sufrimiento que se observa muchas veces en algunos músicos que, la verdad, uno no sabe si están verdaderamente en un orgasmo o en un suplicio.

Acá el propio Conde se ríe y Ella juega mientras devuelve todas las paredes que le tiran el Saxonista y el trombonista.

La música como celebración y divertimento.

Así de simple.

viernes, 2 de abril de 2010

Alma y Vida




Cuando en la segunda parte de la década del sesenta Leonardo Favio paró con la música para ponerse a filmar Juan Moreira, su banda operativa se transformó en Alma y Vida, uno de los experimentos más singulares y sólidos de la historia del rock hecho en argentina (que nunca me pareció merecer el mote de "nacional", pero esa es otra historia)

Habían descubierto en Montevideo aquél album de Blood Sweat & Tears que traía temas como "La Rueca" y "Me hiciste tan felíz" y la llave térmica de sus cabezas había saltado por aires.

Alma y Vida nace entonces inspirada centralmente en esa súper banda norteamericana que intentó abrazar al rock desde una visión y una instrumentación provenientes del Jazz. Bueno es reconocer que Alma y Vida logró una síntesis más coherente que BS&T puesto que éstos no lograron nunca ensamblar al Jazz con el Rock dado que la mayoría de sus canciones eran en realidad un tema que en la mitad cambiaba de ritmo y se armonizaba muy a la Jazz para luego volver como si nada a la balada del comienzo. Algo así como lo que hace Almendra en "A esos hombres tristes": introducir solos y estéticas jazzeras dentro de una determinada canción. Los Arco Iris también lo hicieron en muchas de sus obras.

Bien, Alma y Vida no se iba tanto al Jazz y sí revestía sus obras con una sonoridad de los vientos estupenda, que le otorgaban a su sonido una "gordura" y un sharme altamente distinguido. Recomiendo escuchar "Pintaré de poemas la ciudad" para disfrutar del trabajo de BaraJ y Moretto en saxo y trompeta respectivamente.



Me animo a señalar que Alma y Vida superó a su inspirador, e incluso fue musicalmente una banda más arriesgada que los propios Chicago, la otra gran formación contemporánea a BS&T. Nunca cayó en la tentación de hacer baladas o temas soul con solos de piano, trompeta, guitarra y saxo en el medio. En eso logró una síntesis mayor. Claro, tenía en su formación figuras monumentales como Gustavo Moretto, Juan Barrueco y Bernardo Baraj y un Carlos Mellino que de una manera muy singular lograba un sound cercano a la aspereza del gran cowboy David Clayton Thomas.