domingo, 28 de febrero de 2010

Elogio del respeto de los acentos



Hubo una época donde el rock hecho en Argentina no sólo se desentendió de los acentos sino que hasta osó cambiarlos de lugar ("Te encontráre una mañana dentro de mi habitación", cantaba García mientras Gieco le respondía ("...es un cámpesino amigo del sol").

Hay una zamba monumental de Don Virgilio Carmona que se llama "Debajo de la morera" y ha recogido a lo largo de los años uno de los mayores atropellos en lo que a la violación de los derechos gramaticales de las palabras se refiere, es cuando en el estribillo dice:

Debajo de la morera
bailaremos esta zamba
pasaría la vida entera
cantando con toda el alma
pasaría la vida entera
debajo de la morera.


Ya Los Chalchaleros estamparon su "pasária" hace mucho tiempo y la mayoría de las versiones que hay por ahí de esta bella obra, reinciden en ese cruel atentado al acento, en ese "pasária" de tan mal gusto.

Hasta que la grabó Raúl Carnota y puso las cosas en su lugar demostrando que se puede respetar el acento sin necesidad de andar llevándolo de acá para allá como bola sin manija. Por momentos parece que introduce un tiempo más, así como quien abre la puerta de su casa para acobachar al pobre acento que anda penando en la intemperie, incomprendido, solo como en medio de un destierro y vapuleado por folkloristas de recia estirpe de esos que no se van a andar agachando por un acento de porquería: al fin y al cabo qué es un acento para andar mereciendo tanto mimo, canejo...

Así nos ha ido por andar prestándole tanta atención a ciertos garantismos ¿no, señora?

Acá está Raúl junto a Franquito Luciani y el master Rodolfo Sánchez demostrando que se puede cantar muy bien "Debajo de la morera" y dejar al pobre acento en paz.

lunes, 22 de febrero de 2010

Cheo Feliciano "25 Años de Sentimiento"


En mayo de 1984 Cheo Feliciano hizo “25 años de sentimiento”, un espectáculo para celebrar sus 25 años con la música. Ese recital, editado en LP y creo que nunca en CD aún – salvo en digitalizaciones del vinilo – es uno de mis platos preferidos en el terreno de la música tropical.

En esas noches Cheo repasó sus éxitos cantando y soneando de maravillas con el acompañamiento de una orquesta fabulosa, dirigida y arreglada por el tresero boricua Luis García.

Se destaca Luis Quevedo en el piano, prolijo, casi burocrático diría algún iniciado que sólo disfruta los fuegos de artificio y no logra saborear a un pianista que se dedica a tocar sólo las notas requeridas. Quevedo aparece en estas noches como “un pianista de orquesta” (digo esto haciendo un parangón mañero con “los cantores de orquesta” en terreo del tango, como Alberto Marino) apoyado en un sumamente inquieto José Gazmey que en el bajo se da el lujo de sostener a la Orquesta Sentimiento 25 y le sobra tiempo y sabor para improvisar y mandarse una octavas memorables.

Luis García eligió una coloratura no muy usual en la formación de vientos: Una soberana fila de trombones edulcorada por una flauta y un fluegelhorn.

Acá podrán ver el video de un mosaico donde recuerda algunas pachangas memorables de sus tiempos con Joe Cuba y podrán apreciar en todo su esplendor la grandiosidad de la orquesta que García reclutó especialmente para estas funciones

domingo, 21 de febrero de 2010

Chito Zeballos




Chito Zeballos fue una de las voces con más "tierra" y sentimiento de nuestra música folklórica. Supo integrar junto a los eximios guitarristas Luis Amaya y Lalo Homer el trío "Tres para el Folklore", que revolucionó a comienzos de la década de sesenta nuestra música popular desde la faz instrumental.

Acá lo podemos ver a Chito en Cosquín 1993 donde fue uno de los contados artistas de esa edición del festival que homenajeó a Armando Tejada Gómez, que había fallecido dos meses antes. Interpreta "Hay un niño en la calle" "Canción de la ternura" y "Canción con todos"

sábado, 20 de febrero de 2010

Los Andariegos



Recurrentemente digo que quizá Los Andariegos haya sido el grupo folklórico más completo que dio nuestro país dado que a las elaboradas armonizaciones vocales sumaban muchísima calidad en la instrumentación.

Este video recoge una presentación en el 2001 en el Olympia de París. Permanecen en el grupo tres miembros históricos y acaso esenciales: Cacho Ritro (charango y percusión) Raúl Mercado (Quena) y Agustín Gómez (guitarra)

viernes, 19 de febrero de 2010

Un solo de Jorge Dalto



Jorge Dalto fue uno de los pianistas más creativos que dio Argentina. Lamentablemente falleció muy joven, pero dejó un legado musical fenomenal. En este video se lo puede disfrutar ejecutando un solo de mucha creatividad y tocando junto a figuras como Ray Barreto o el mismísimo timbalero Oreste Vilató y el entrañable tresero de puerto Rico Yomo Toro.

Vamos a ver si le damos impulso de un buena vez al Blogsito musical mostrando básicamente joyitas que andan por ahí olvidadas

martes, 17 de febrero de 2009

Adios a Joe Cuba


Y se murió el gran Joe Cuba, el creador de un Sexteto insuperable, el gestor de un “sonido” único, el líder de un combo que a través de los años se distinguió por su afiatamiento y su sonido compacto.
¿Será el vibráfono de Tomasito lo que lo distinguió?
¿Serán las voces de Cheo Feliciano y Jimmy Sabater?
¿Será el piano de Nick Jiménez o el de Alfredito Rodríguez, que supo teclear ahí un par de años? ¿Serán sus congas haciendo marcar el paso como se debe?
¿Qué será lo que singularizó a este grupo?
¿Y qué méritos tuvo Gilberto Calderón para reclutar tanto talento a lo largo de varias décadas? Seguro que muchos. Se me hace que fue de esos líderes con un olfato lo suficientemente sutil como para percibir antes que muchos que tal o cuál sonero o instrumentista tiene valores que lo realzan, que lo elevan sobre el resto. Un caso como Art Blakey, a quien se le atribuye una calidad extraordinaria para reclutar lo mejor de la escena jazzera durante varias décadas para sus Messengers.
Calderón supo tener sino a los mejores, a los más bravos, y eso vale.
Pero lo que más vale es la audacia para inventar un sonido en tiempos en que las grandes orquestas comenzaban a tener problemas de financiamiento. La crisis de finales de los cincuenta lo encontró a Calderón en el momento justo y el pibe que le recomendó Tito Rodríguez (Cheo Feliciano) junto a la irrupción sensual del vibráfono como sostén sonoro distintivo transformaron su agrupación en uno de las referencias insoslayables de la década de sesenta.
Un bolero cantado por Cheo y con el vibráfono ahí, bien al frente, confiere un clima de suntuosidad que se me figura inexorable para la tardecita de un sábado, cuando el sol comienza a bostezar. La previa de la noche sabatina con un disco de Joe Cuba o uno de Chico Buarque es siempre mejor…
No casualmente aquél disco esencial que marcó el regreso de sonero de la intoxicación tuvo formato instrumental a la Joe Cuba. No es casual.
También tuvo su impronta el gran Jimmy Sabater, que lo acompañó por más tiempo con su timbal y su vozarrón único. Jimmy cantaba las letras en inglés en tiempos en que estaba Cheo, pero luego arremetió también con las obras en español.
The Joe Cuba Sextet es de lo que más escucho, y junto a los discos de Charlie Palmieri constituye una de las marcas sonoras de una época.
Cuando un solista o agrupación se confunde con un tiempo histórico, seguro que estamos ante un elegido de los dioses, que ahora estarán en un rumbón exagerado y morboso, al ritmo de los parches del gran Joe Cuba.
Que así sea.

sábado, 15 de noviembre de 2008

30 años de Siembra, de Rubén Blades y Willie Colón

El album SIEMBRA, de Rubén Blades y Willie Colón está cumpliendo 30 años. En mi programa de radio realicé este especial para homenajear a este, sin duda uno de los más importantes en la historia de la Salsa.

El bloque 1 dura 21 minutos


El bloque 2 dura 24 minutos